Patrimonio Hidráulico

Desde que el faraón egipcio Amenemhat III construyó en el siglo XIX a.C. la primer red de regadío conocida, una presa en el lago Moeris junto a una extensa red de canales de riego, las infraestructuras hidráulicas fueron desarrollándose y extendiéndose a lo largo del tiempo, construyéndose minas, acequias, acueductos, albercas, pozos, norias, etc., que sirvieron tanto para la extracción como para el transporte del agua a sus diversos destinos donde era usada y aprovechada.

Esos sistemas hidráulicos llegaron a nuestras tierras ya desde la antigüedad y la riqueza y abundancia de agua con que históricamente contó Mijas, propició su desarrollo para aprovecharla tanto como fuerza motriz para actividades industriales en molinos o batanes, como para su uso por la población o en el regadío de campos y huertas de nuestro amplio término municipal. Pero el abandono paulatino desde mediados del pasado siglo de las actividades agrícolas tradicionales y de las industriales ligadas al aprovechamiento del agua, ha provocado el consiguiente abandono de toda esa infraestructura hidráulica que, salvo contados casos en los que sigue en uso, se encuentra en la actualidad necesitada de su recuperación y puesta en valor, para poder preservar ese “patrimonio hidráulico” que forma parte tan importante de nuestro pasado.